Cashback (2006) es una pelicula que cuenta una ensoñación, que transita entre la realidad y la imaginación, me recuerda mucho a las películas de Gondry, y me ha encantado. Su protagonista ha cortado con su novia y desde entonces es insomne, para aprovechar esas 8 horas extra se pone a trabajar en un supermercado… a sacar dinero (cashback) de la situación.
En la parte central de la película, el protagonista aprovecha un poder que tiene de parar el tiempo para dibujar desnudas a las clientas del supermercado.
Curiosamente, y aunque un cartel de película tiene que orientarte a lo que vas a encontrar en ella, del original se han ido produciendo otra serie de carteles mas recatados, donde la chica de la portada cada vez está menos desnuda. En el que parece el original se juega a tapar con las letras los pechos, en otros se ha optado por inventarle un sujetador o incluso a ocultar sus bragas creándole falda.
¿Era necesario jugar tanto al “retoque digital”?






Últimamente he visto una serie de campañas publicitarias en las que “inocentes” botones o máquinas de vending ponen a prueba a las personas. Obviamente, como son campañas localizadas en lugares y situaciones muy concretas, vienen acompañadas de un despliegue de cámaras ocultas que graban todo lo que sucede para después montar espectaculares vídeos para difundirlos en internet y hacer que el eco de la campaña sea aun mas grande que la campaña en si.
Los Mormones son fieles creyentes en una religión que defiende el puritanismo y tiene una actitud cercana a la fobia con el sexo. Así que para ellos, ver cuerpos desnudos de mujeres es un enorme pecado y la pornografía está completamente vetada. Aún así, hace un tiempo a 



Un montón de cositas que me han llamado la atención (y causado extrañeza):
